Meditación Libre

Meditación Libre

Me he planteado utilizar esta plataforma para compartir lo que la visión interna de mí mismo me indica que es verdadero, con la intención de resonar contigo y lograr ser más libres para ayudar a que nuestras almas se impulsen verdaderamente desde su vocación interna y logren expresarse en la vida humana desde lo real. Para ello, voy a realizar videos de dos tipos: - Propuestas meditativas - Desarrollo de temáticas read less

Ya no es tiempo de dar la gracias
19-01-2023
Ya no es tiempo de dar la gracias
Ya no es tiempo de dar la gracias Una de las dificultades que vamos a tener es dar coherencia a nuestra vida humana a la par de ir avanzando en el camino interior. Necesitamos dar una continuidad primero, a nuestro camino interior, y después sostenerlo y ser coherentes en nuestra vida humana. Hasta que no nos afianzamos vivimos oscilando entre estar sumergido en la identidad efímera y un reconectar dentro cuando tenemos la ocasión. Es muy diferente vivir desde la consciencia que se genera al estar en el camino interior a hacerlo sumergidos en lo efímero de lo que creemos ser. La diferencia es enorme, vivir desde lo que pensamos a vivir dejándose ser. Cuando vivimos en base a lo que conocemos o pensamos valoramos los límites de nuestro conocimiento en tanto y en base a lo externo, por ese motivo entendemos que necesitamos aprender más de oro ser de mayor conocimiento, mantenemos una actitud de necesitar para ser. En ese caso tiene sentido dar las gracias cuando nos aporta conocimiento. Desde esa otra forma de vivir y estar, el conocimiento que se basa en lo externo, o en lo que nos cuentan, no nos sirven más que para perder la atención de Ser. El conocimiento parece así un recurso para creernos que con el pensar avanzaremos hacia la verdad, cuando en realidad nos llena de distracciones y nos aleja. Cuando ya somos capaces de percibir lo real en nuestro interior, todo ese conocimiento se nos vuelve innecesario y ni siquiera percibiremos que sea una carga porque ya lo habremos dejado a un lado sin darnos cuenta. Cuando obtenemos ese Ser interior, ya no necesitaremos más, por lo tanto ¿a quién habré de darle las gracias si de nadie tomo nada, ni me puede dar lo que ya tengo? El Ser es, sin necesidad de nacer en el cuerpo, ni desaparece si hemos nacido, ni existe un conocimiento en nosotros, ni una identidad antes de nacer. Todo lo que obtenemos como humanos mientras estamos pensando como tales queda en el olvido, todo se hará cenizas y nada nos servirá. Cuando el Ser despierta en nosotros es porque siempre estuvo y en este momento nos sostiene nos demos cuenta o no. El Ser puede ser tocado o conectado en este momento, simplemente por que está. Desde ese lugar podemos obtener la sobreabundancia sin límite alguno en la medida en que es. Podemos permanecer abiertos a ello porque reconocerlo es un permitirse que nada tiene que ver con lo que percibimos sobre nuestra realidad física tan limitada. Si en ese estado de ser escuchamos cualquier teoría sin duda nos sobrará y no perderemos ese constato interior por muy deslumbrante que sea. Si prestáramos importancia a esos pensamientos nos estaríamos vistiendo de algo que ya no necesitamos y quedaríamos desconectados. Ningún conocimiento te aportará ningún valor que pueda compararse con estar en el Uno, en el Ser. Dar las gracias implica que alguien te da algo que no tienes y eso es solo tiene que ver con el estado de búsqueda exterior que ya no atendemos. La nueva humanidad se basa en un estado de ser conectado con la Verdad que somos y vivir desde ello. ¿Cual será el motivo por el cual debería agradecer sino al propio Ser interior que siempre ha estado y somos? ¿Cómo poder dar las gracias a nuestro interior cuando realmente somos ese ser interior no asumido? ¿Cómo poder dar las gracias desde nuestro consciente si él mismo existe por el ser que nos hace ser? No debemos dar las gracias, porque darlas implica no asumir lo que somos y renunciar a la verdad. Dar las gracias puede tener sentido mientras no hemos reconocido nuestro ser interior, pero una vez hecho, seremos autónomos y viviremos amando a es amante interior. Para lograr encontrar ese poder interior he de dejar de entretenerme en los objetos mentales y dejarme sentir en el ser.
El amante interior 2
19-01-2023
El amante interior 2
El amante interior 2 Cuando contactamos con el amante interior estamos hablando de una fase o situación muy avanzada en el camino hacia la Verdad y la Unidad. Ya hemos localizado el origen del anhelo profundo que no es otra cosa la capacidad de estar en nuestra verdad. En lo real. Ya hemos recorrido todo ese camino de búsqueda en la identificación exterior y sabemos que el destino de esa búsqueda está completamente en ese amante interior que siempre está. Ya vemos cómo todo nuestro intento de encontrarlo ha estado mediatizado con lo exterior con la esperanza de experimentarlo. Por lo general la representación física de lo que anhelamos desde el interior no puede satisfacernos en modo alguno y si lo hace es porque ya es una posesión interior. El anhelo nos muestra algo que conocemos y de lo que en un principio creemos que carecemos. Cuando ya hemos tenido suficiente búsqueda y comprendemos localizamos la propia fuente del que anhela y vemos que todo lo externo únicamente era un medio para regresar al que añora. Disponemos entonces de una claridad completa en que el objeto de nuestro amor es el ser que percibimos tan íntimamente en nuestro interior. Mientras no nos fusionemos con ese amante interior lo seguiremos viendo como separado y el propio anhelo nos impulsará hacia él. Llega un momento en que la percepción de ese ser es tan nítida que ya no queramos otra cosa que acercarnos más y más. Aún así, disponemos de un libre albedrío y el permanecer conectados a ese amante interior no llega ni a ser emocionante, hemos de querer estar y es en ese acto de decidir amar el que nos abre a experimentarlo. Estar conectados y enfocados en ese acto voluntario de amar lo que vemos en el interior es lo que nos hará estar en la frontera, unidos al Uno por un lado y compartiendo ese estado en la dimensión física en la que seguimos presentes. Es un hacer sin intención, sin pensar, un dejarse ser. Al tiempo que nuestra identidad de separación se va dejando a un lado aumenta ese estar siendo el Uno interior hasta no encontrar diferencia entre el amor que se percibe y el amor que uno es. No sacaremos una idea o pensamiento de semejante situación, estaremos percibiendo una realidad sutil que cada vez nos toma con más amor y claridad.
Ser caminante en la frontera. ¿Para qué estoy?
18-01-2023
Ser caminante en la frontera. ¿Para qué estoy?
Ser caminante en la frontera. ¿Para qué estoy? Si ya hemos asimilado que no somos lo efímero, lo humano, y que únicamente estamos inmersos en esa experiencia, que esa identidad generada en nuestra adaptación únicamente es una identidad que hace de puente hacia las otras identidades de forma parecida generadas, entonces podríamos decir que ya sabemos lo que somos. Ya hemos establecido nuestro lugar de referencia donde somos completos y libres, sin condicionamiento alguno. Esta situación la verdad es que no aclara mucho, simplemente ya sabemos lo que no somos y lo que permanece es el sentir que existimos. Si todos llegamos y nos vamos, ¿para qué es esa evolución? Para que la herede alguien que también se va. La evolución de grupo y la nuestra en relación al grupo. ¿Para qué? ¿Para qué atravesar esta impresionante y magnífica experiencia de perderse en lo material? Si ya he logrado recuperar mi contacto interior y se con total seguridad dónde soy real ¿qué sentido tiene estar aquí y para qué sostener una imagen y una identidad visible y aparente en las retinas de los demás? Cuanto más nos acerquemos a la verdad interior más alejados estaremos de sentirnos contenidos en lo efímero y exterior. Este acercarse al ser interior puede llevarnos a percibir la propia fuente de energía que nos ama y sostiene hasta fundirnos con ella y no distinguir una individualidad personal separada y diferente de esa misma fuente. Si llegamos a acercarnos lo suficiente pudiera el anhelo de fundirnos en ese Amor llevarnos a separarnos definitivamente de la experiencia humana. Ese ser interior tuvo que realizar un proceso muy difícil de asumir de separarse y olvidarse de sí mismo para iniciar esta experiencia de separación e individualidad que facilita la experiencia humana en el cuerpo. En un momento puede que veas el sinsentido de la individualidad y la separación, y realmente desearás unirte de forma completa, entregarte completamente, o simplemente desnudarte de todo lo que no es el Ser. Y mientras tanto, ¿para qué estoy aquí aún? Podría también preguntarme, ¿quién mejor que nadie podría responderme? Ante estas preguntas puedo concluir que nunca lo sabré, estaré aquí a la espera de que concluya el viaje y luego me entregaré a la disolución en los brazos del Ser. O puedo mantenerme en ese estado de conexión y consciencia cada vez más cercano al Ser y convertirnos en “caminantes de la frontera”. Seguiremos caminando al borde de la frontera a la vez que participaremos de estar conectados y presentes en la vida humana tal cual es y se muestre. Quizás estando en ese lugar, pronto averiguaremos porqué estamos y para qué. Es posible que estemos para eso, para caminar a lo largo de la frontera sirviendo de nexo o puente entre el Uno Ser y los seres humanos que somos. ¿Porque podría ser necesario mostrar algo desde ese caminar en la frontera? ¿Realmente es necesario mostrarlo a los que seguimos inmersos en lo humano. ¿Tiene que ser un caminar en silencio? ¿Tiene algún sentido compartirlo? ¿Es posible que sea necesario un restablecimiento del equilibrio en la Tierra? ¿Estamos en un momento en que vamos a evolucionar como grupo hacia esa frontera por algún motivo? Lo cierto es que de forma global estos mensajes se están haciendo visibles por todas partes y parece que realmente estamos en el momento en que el “Amor” regrese a la Tierra. ¿Es momento de despertar a la realidad de nuestra “alma” y el Ser? ¿Vamos a vivir este maravilloso proceso también en el exterior porque nuestro libre albedrío nos lo permite? Sin duda podemos abrirnos a percibir interiormente que es un proceso que está en todas partes, que la comunicación interior se está estableciendo y que estamos participando de un despertar global como Uno. Quizás es el momento de impedir que nuestra alma quede cristalizada en estos momentos tan difíciles, precisamente porque ha de ser un momento enormemente propicio y especial para hacerlo. La frontera está en el cielo interior.
El amante interior 1
17-01-2023
El amante interior 1
El amante interior No dicen que el maestro interior, el ser, el Amor, están dentro de nosotros aunque la manera natural de satisfacer el anhelo profundo es primeramente desear recibirlo desde nuestro exterior. En alguna medida eso puede ser posible temporal o parcialmente, aunque siempre resultará efímero en tanto en cuanto depende de un exterior que puede faltarnos. Lo que ocurre cuando nos conmueve el amor hacia otra persona es el abrirnos a percibir el Amor que hay en nuestro interior aun cuando ese otro ser lo refleje, a veces, sin darse cuenta. El Amor siempre se abre en nuestro interior. El que anhela el Amor, sí permanece, anhela algo que realmente conoce y tiene en su interior a falta de que algo o alguien nos lo refleje, pero es una cualidad propia. Separarnos de la necesidad de que se nos refleje nuestra propia cualidad nos lleva a la contemplación de nuestra capacidad de ser Amor. De esta forma se percibe como una compañía silenciosa que es Amor. Lo que somos, lo reconocemos en el pensamiento de ser algo como ser un ser humano, mientras que el Amor no puede reconocerse en un pensamiento que en realidad es externo y sustentado en el cerebro. El Amor se puede vivir desde el centro, nunca en el pensamiento de amar. Por eso el enamorado está loco a los ojos del que piensa. Porque el Amor no es un pensamiento de amor. Cuando dejamos a un lado el pensamiento de amar y vamos a nuestro interior a reconocer lo que sustenta nuestra vida, entonces nos acercamos al Amor, sin pensar. El ser que Ama en nuestro interior es como un océano en calma, inmanifestado, esperando que nos disolvamos en él, como pensamiento, como un ser separado. Podemos percibir estar acompañados del Amor como si se tratara de un compañero inseparable, del que formamos una misma cosa. “Todo lo que buscaba mediante mi intención de encontrar y recibir del exterior, resulta que yo mismo formo parte de ello y el Amor pleno lo encuentro en mi interior”. “En ese momento veo con claridad la imposibilidad de obtener fuera de mí lo que tengo plenamente en el interior”. Generalmente todos buscamos en el exterior los reflejos de lo que nos permite sentir nuestro interior. Entonces, la Verdad son esas aguas que nos sostienen y bañan. De esa forma reconocemos a ese Ser que nos sostiene incondicionalmente y podemos llegar a percibirlo como a nuestro “amante interior” al que ya no queremos desatender. Cada vez sostendré y mantendré ese contacto, esa comunicación sin pensamientos donde viviré junto a nuestro amante interior. Darnos cuenta de lo que nos distancia aun de ese amante interior nos animará a acercarnos cada vez más a él. Viendo cada vez más real su existencia y nuestra posibilidad de sentirle, podremos preguntarnos ¿cómo resolvería el amante interior esa situación? El amante interior nos ayudará a distanciarnos de nuestro comportamiento aprendido que tantos problemas nos causa, pedirle amparo y consejo. Para poder mantener esa relación es necesario llevar coherencia a nuestra vida humana y lograr actuar según ese amante hace con nosotros. Ante un conflicto o un problema, podemos para nuestra reacción innata y decidir conectar con ese amante para que limpie nuestro comportamiento y logremos mantener nuestro estado de paz. Lo normal en la vida humana es el conflicto por lo que tendremos muchas oportunidades para practicar según nos dejemos guiar por ese maestro interior que es Amor. Siempre hay una primera intención de amor en nuestros actos, es el propio medio exterior y humano el que modula la dificultad. Lo normal aquí es el conflicto, por lo que tendré que ir al encuentro del interior de forma permanente hasta vivir en él permanentemente. Del mismo modo que logro fundirme con el amante interior, soy capaz de percibir el amante interior de todo.
Del desAmor al Amor
17-01-2023
Del desAmor al Amor
Del desAmor al Amor Aparentemente hay dos tipos de personas, unas buscan prioritariamente su satisfacción personal, mientras que otras están más afectadas por el ambiente y tienden a mirar primero por los demás. Unas se sirven de lo que hay a su alcance para su disfrute, mientras que otras parecen necesitar que el otro le de, o le permita ser feliz. En realidad parece que no hay tanta diferencia, ambos tipo de personas quieren recibir, de un modo u otro se establecen como el centro. Ambas situaciones tienen como origen la carencia. Al egoísta se le reconoce pronto y se le reprueba, sin embargo al generoso, sensible y necesitado es más difícil reconocerlo y se le considera más humano. Hay una descompensación considerable entre lo que anhelamos obtener y lo que conseguimos con respecto a nuestra vida humana. Terminamos por aceptar que nunca lo conseguiremos. Sin embargo, depende de la persona, tenemos una gran capacidad de anhelar o un grado enorme de carencia. La necesidad de ser amado es un gran ejemplo de ello. Unas personas dependen enormemente de que se las ame, mientras que otras no lo necesitan o simplemente ya se aman ellos. Esa necesidad de recibir amor, ¿no proviene precisamente de la capacidad de amar? No se puede añorar algo que se desconoce o que nos es inaccesible. ¿Desde dónde procede esa necesidad? Casi todo lo que hacemos tiene la intención de llenar esa carencia. Es posible que durante toda nuestra vida hayamos sentido esa carencia con lo que hemos de pensar que quien siente la carencia es nuestro interior permanente. Sabemos que siempre anhelaremos algo que no podemos obtener de forma definitiva. Ya aceptamos que lo que anhelamos no se podrá materializar en lo humano. Con el tiempo, es posible que aceptemos ese anhelo como el rasgo que define nuestro interior y lo mantengamos como si fuera nuestro compañero. Fidelidad a lo que amo aun sin tenerlo. Termina por ser como un recuerdo de un tiempo no vivido donde el amor era perfecto. Así, sentir y percibir esa compañía se hace el rasgo que me lleva a descubrir la identidad del que añora y realmente sabe la magnitud de lo añorado, por su propia capacidad de amar. Es como descubrimos el Amor que hay en nuestro interior y aun sin sentirnos uno con él, lo percibimos como nuestro compañero que nos ama. Abrete al anhelo, y observa que ese interior es el que sufre por desamor. Ese sufrimiento existe porque espero que lo exterior lo manifieste y me lo devuelva, sin darme cuanta de que ya está en mí. Si nos abrimos completamente a observar que el que anhela en nuestro interior es realmente el Amor que anhelamos, entonces dejaremos de sufrir por desamor y nos llenaremos de él, de nosotros mismos y de los seres que existen en esa misma dimensión. Logrando esto veremos que de nuestro centro parte todo el Amor que necesitamos y ya no esperamos que algo nos llegue de fuera, al contrario, llenamos nuestro entorno de la sobre abundancia del Ser.
Dolor, sufrimiento, victimismo, negatividad.
17-01-2023
Dolor, sufrimiento, victimismo, negatividad.
Dolor, sufrimiento, victimismo, negatividad. Nuestro interior es mucho más que lo humano. Nuestro interior vive lo humano pero no nos define. Al contrario, nuestro interior sostiene la realidad humana. Desde el interior tenemos autonomía para decir que hacemos, pensamos o sentimos. Vivimos una vida humana porque hay un yo profundo que lo decide. Desde la visión del yo profundo podemos avanzar mucho en la comprensión de la génesis de nuestra identidad humana construida por las circunstancias que nos suceden. Para vivir desde la verdad de lo que somos es necesario clarificar todo esto y dejar a un lado la inevitable influencia de lo vivido, pero que en ningún modo nos define. El dolor forma parte de la experiencia en el cuerpo del mismo modo que lo es el placer o lo agradable. Cumple su función biológica. Es inevitable y si no nos resistimos pasará como cualquier tipo de experiencia diferente. No existe una vida humana sin experiencias dolorosas, es lo natural. Forma parte de la experiencia efímera. Todo el dolor emocional o físico procede de una realidad en la que nuestro yo profundo no es real, o simplemente no tiene nada que ver con ella, sino que está observante de la experiencia. Existe la confusión de que nuestro yo profundo percibe y cree que la experiencia corporal ocurre en la dimensión de su propia naturaleza fuera del espacio y el tiempo. El yo profundo cree realmente que muere y que le pasan tales calamidades. El factor de sufrimiento aparece en el yo profundo porque rechaza la idea de morir, ya que es ajeno a su naturaleza. Se puede ver exclusivamente lo bueno y negar lo malo, pero lo que ocurre en la vida natural seguirá ocurriendo. Si descubrimos nuestra identidad interior, la que anhela lo perfecto, el Amor y la Paz, sabremos que en esta naturaleza física no lograremos encontrar la realización de lo que somos, salvo que la encontremos donde es, nuestro ser interior. En la vida natural física, lo perfecto es lo imperfecto. Si no estamos posicionados en nuestra identidad interior es falso que veamos perfecto lo que ocurre en la materia. Simplemente anhelamos o deseamos que lo sea, una vida hermosa. Somos capaces de ver que es una vida hermosa si tenemos la certeza y el conocimiento de que es una experiencia efímera con el placer y el dolor que implica la vida humana desde nuestra identidad Ser. Cuando vemos que a otros todo les va bien pensamos que somos unas víctimas de la vida, pero cada persona ha de lidiar con su propia asimilación de lo que experimenta y su labor de encontrar su ser real. Si tengo una visión negativa de la vida seguramente es que me cuestiono que la vida no me da gusto ni me satisface. ¿Qué es lo que le pido a una vida donde cuando se nace se empieza a morir? ¿En qué medida densifico la idea de ser víctima de la vida y así busco demostraciones de tener razón? Finalmente desarrollo el hábito de pensar que todo me sale mal cuando en realidad creo las condiciones para que ocurra, cuando por otra parte es normal que algunas cosas salgan mal. Tanto el negativo como el positivo, el que exige y el que agradece, todos son seres profundos que están asumiendo el hábito de creerse lo que viven, siendo en cualquier caso lo normal. Se trata de un mismo yo profundo. Lo bueno y lo malo llegará inevitablemente, lo que cambia es nuestra actitud. No hay nada extraño que la vida nos golpee una veces y otras veces nos lo regale todo. Es ridículo pensar que a uno le trata peor o mejor. Disponemos de una relación con la vida intima y esa relación es intransferible, es nuestra lección de amor para aprender la verdad de nuestro ser interior. Cuando rechazamos lo que nos trae la vida generalmente nuestra forma de actuar no será conveniente. Si investigo a una persona radiante veré que le ocurren cosas por las que yo mismo reniego y sin embargo no dejan de ser radiantes, hasta el punto que necesito investigarlo para comprobar que también les ocurre y no lo muestran, ya que consideran que es l
La fe es tocar lo que somos
17-01-2023
La fe es tocar lo que somos
La fe es tocar lo que somos Cuando la visión interior ya es preponderante es necesario reconectar con la visión humana para recordar los condicionamientos y límites que antes compartíamos si es que queremos aportar nuestra acción. Cuando adquirimos la habilidad de desconectar de lo humano y de entrar en el vacío de nuestro mundo interior terminamos por identificar nuestra verdadera identidad, el lugar de donde bebe nuestra consciencia. Entonces sabemos que ese interior es lo más auténtico, estable y permanente de la verdad es nosotros. Es lo que somos. Por lo general, hasta que logramos esa unión consciente con nuestro yo interior, el Ser, estamos en un lugar intermedio donde alcanzamos paz y armonía creciente, pero que aun quizás no hemos logrado encontrar nuestro punto de referencia estable y real. Permanecemos como en una cueva de la paz, respirando y encontrando la cercanía a nuestro hogar. El viaje humano es una aventura increíble en el finalmente retornaremos a lo que somos. La vida humana es un querer llegar o lograr lo que anhelamos, realmente de nosotros mismos. Vemos que durante la vida perseguimos esos anhelos hasta que finalmente comprendemos que todo lo logrado aquí era únicamente un reflejo que sostiene el impulso de la búsqueda, pero que realmente ningún logro satisface plenamente lo que añoramos. Por ello, y mientras estamos en ese estado intermedio de buscar la verdad en el fondo de nuestros anhelos, necesitamos hacer uso de la “fe”. La que sostiene la idea de que algún día volveremos a lo que interiormente sentimos que existe y añoramos. Generalmente decimos: “tengo que tener fe, que algún día lograré lo que anhelo”. Este tipo de fe, cumple una función muy ingenua, pase lo que pase, “tengo que tener fe”. Todo lo que ocurre en la vida humana es normal, lo bueno y lo malo, la fe no evita la necesidad de que haya que consumir el cuerpo de un animal o una planta para poder vivir. Parece que todo debería indicarnos que la fe es el recurso imposible ya que nunca lograremos una disposición exterior perfecta, ni de la vía, ni del amor, ni de la amistad, todo efímero y que desaparece. La fe humana no es más que una utopia tal y como se la toma, realmente un autoengaño para nuestro interior y una forma de manipulación social. Esa fe nos sirve para estar perdido en un viaje sin fin en lo utópico. Entonces ¿qué sentido tiene la fe? ¿Qué es la fe? Es necesario asimilar que no hay que esperar que la vida humana nos lleve a ningún lado añorado. No es posible obtener lo que buscamos en el mundo exterior. No hay meta alguna salvo el que nos marchamos, todos. Si entendemos esto, buscaremos lo que nos muestre lo que si es real y permanente en nuestro interior, que lo podemos reconocer de ese modo porque se sostiene durante la vida, es el lugar donde si vamos a tocar lo real y es justamente en ese momento que necesitamos creer, tener fe, en que interiormente somos verdad. Es verdad que no se puede ver el interior, ni tocar, por eso es fe. De este modo esa fe en el interior real que no tocamos se hace cada vez más palpable con nuestra capacidad de sentirnos dentro y lo que era una fe incipiente se convierte en percibir lo real de nuestro Ser interior. Eso es la fe, tocar el interior. La fe se dirige al conocimiento de uno mismo pero ya no necesitamos nada fuera de nosotros para recuperar nuestra verdadera identidad que es Amor. La fe ya no es una imaginación es un “CONTACTO” conmigo mismo. La fe reconoce lo que es real en el interior, que empieza de forma muy sutil y acaba siendo más notable que lo que se puede tocar. La fe es la capacidad de ser, de estar con uno mismo. Ese contacto nos guía en el proceso hasta que podemos tocar, ver y amar lo que somos. Así la fe no es otra cosa que Ser.
Superar la vida
16-01-2023
Superar la vida
Superar la vida Si ya sé que soy una realidad interior seguramente me haya cuestionado desde hace tiempo ciertas preguntas similares a: ¿Qué sentido tiene mi vida humana? ¿Hacia que rumbo va la evolución humana? ¿Se llegará a una situación estable? ¿Qué sentido tiene haber encontrado mi identidad interior y a su vez seguir cooperando en la vida humana y su evolución? ¿Por qué mi vida humana transcurre de este modo y no otro? ¿Qué he de hacer que sea de utilidad a uno mismo y al entorno donde he nacido o vivo? Una vez me he desprendido de lo adquirido como humano y estoy en la desnudez del ser profundo, ¿qué sentido tiene permanecer como humano? Es posible que ante estas preguntas concluyamos que es imposible encontrar respuestas y decidamos seguir la vida humana hasta el fin. ¿Qué sentido liberarnos de la identidad humana y a la vez vivir como tal y ser un condicionante para que se sostengan las identidades humana inevitablemente? Podemos experimentar esa identidad real mientras aparentamos ser un humano normal porque la reconocemos e identificamos como lo que somos. Es normal que rechacemos de plano nuestras dudas existenciales y no queramos cuestionarnos nada, simplemente seguir con esa “normalidad de vida”. O es posible que lo abordemos y no asumamos la responsabilidad de tener que descubrir o adivinar sobre lo que somos y nos dejemos informar por lo que ya somos. Cualquier forma de transitar la vida es igualmente válido, todos estanos sostenidos por la verdad pensemos lo que pensemos o creamos lo que creamos. Todo es lícito y sujeto al libre albedrío. Todos tenemos la misma cantidad de verdad constitutiva, desde la piedra al ser humano más sublime. ¿Por qué me estoy mostrando como un ser humano si mi esencia es la misma que todo? Cuando la identificación con el interior, con la fuente es tan profunda uno ha de preguntarse sobre la necesidad y conveniencia de seguir manifestándose como individualidad humana. ¿Por qué hemos pasado por ese largo y perdido camino humano para llegar hasta este punto? Uno quisiera marcharse finalmente al mundo en el que se es. Pero, ¿realmente es necesario marcharse y separarse de la identidad física para estar ya en el mundo del Ser? ¿No será ese paso solo un proceso más de llegar a ser el Ser? Si estar unido a la realidad física fuese un impedimento para Ser, tendríamos que aceptar que se requiere una condición y que a su vez el ser el Ser esta doblegado por la realidad física. El estar transitando una vida humana no puede ser un obstáculo para poder ser el Ser, sino más bien un proceso a superar. El hecho de aún estar tan limitados para ello muestra que hay un camino que recorrer hasta asimilar en verdad al Ser, un proceso de apertura y asimilación hasta ser completamente asumidos en él. Vivir desde el centro y avanzar en ser el Ser también nos va a permitir ver en todos ese mismo Ser. Mientras permanecemos interiorizados podemos practicar a percibir “mi centro es tu centro”.
Conócete a ti mismo. La vocación del Amor.
16-01-2023
Conócete a ti mismo. La vocación del Amor.
Conócete a ti mismo. La vocación del Amor. Se requiere perseverancia y mucha atención para llegar a descubrir qué somos. En esa observación podemos contemplar el cúmulo de características que componen un ser humano. La observación continuada produce distanciamiento de creernos realmente ese ser humano que camina a su final, ya que el que observa se percibe como un observador de una realidad efímera que realmente no la siente como real o que le pueda definir. Todo lo que analizamos sobre nuestra realidad lo hemos hecho en base a percibirnos a través de la identidad asumida corporal por lo que la constatación es que morimos con el cuerpo. La sorpresa será continuar más allá sin el cuerpo. Como en un coche al viajar, vemos que el exterior cambia, mientras que el que observa permanece. Existimos en el interior del vehículo con el que contactamos para movernos en una realidad física y exterior. Dispone de ruedas que están en contacto con la carretera. Es interesante que identifiquemos con nitidez que partes de nuestra consciencia forman parte de lo humano y que partes son del observador, referido a todos los planos, mentales y emocionales. ¿Qué me anima desde el interior? ¿Qué me anima en reacción a lo humano? ¿Cómo estás relacionadas ambas cosas? ¿Qué es lo más importante y la mayor necesidad para nuestro interior? En el interior se detecta la tendencia a querer fusionarse con lo amado, aparenta ser irracional y es porque es una tendencia que no es humana y por ello no puede satisfacerse en lo humano. Las intenciones humanas son impulsadas por los anhelos profundos de nuestro interior, la seguridad, la persistencia, el amor y demás son estimulados en el interior, añorados, lo que producen una traducción humana donde se intentas satisfacer. ¿De donde proviene ese ideal de lo perfecto que nada tiene que ver con lo humano? Ha de provenir de un ser profundo e interior, que no se recuerda a sí mismo y que es real en la dimensión de la consciencia, lo real y la unidad. Es interesante constatar por normal y deseable esa vocación interior de fundirse en el amor con el Amor. Nos permite reconocer que la naturaleza de la consciencia real del interior es Amor y a la vez el lugar donde podemos experimentarlo, vivirlo y sostenerlo. Ese Amor, no se trata de una vocación humana, sino que añoramos el Amor del que procedemos y al que deseamos volver. El reconocer esta realidad no implica que dejemos lo humano, ni nos acorta la vida, seremos Amor tal cual somos mientras estamos en la experiencia física. Cuando ya he reconocido y aceptado ese Amor que me sostiene y soy, ya no realizaremos mil actos para encontrar ese amor que añorábamos y llegaremos a la calma y la paz que nos dará el contacto interior. El camino más corto y directo para lograrlo es dejarse Ser. Me daré cuanta de que todos mis esfuerzos iban encaminados en buscar lo que ya era. Cuando alcancemos esa percepción de la totalidad nuestra apertura a Amar se hará incondicional.
Volver a nacer en el amor hacia una nueva Humanidad
16-01-2023
Volver a nacer en el amor hacia una nueva Humanidad
Volver a nacer en el amor hacia una nueva Humanidad Es necesario escudriñar nuestro interior hasta llegar a la raíz de nuestro yo profundo quitando capas hasta quedar desnudo, lugar desde donde podemos restablecernos al margen de toda nuestra adaptación a la vida. Es un proceso de soltar, reflexionar, quedarnos limpios de toda marca para pasar a un proceso de encarnarnos conscientemente desde esa desnudez para pasar a ser nosotros mismos. Nuestro cuerpo es el medio en el que nos hacemos conscientes de participar de una realidad estable y física en el momento, nos da identidad y seguridad, salvo que también comprobamos que es una estabilidad efímera, por lo que llega el momento en el que no nos servirá para saber quien somos. Si “volvemos a nacer” y partimos de esa consciencia de lo que somos, podemos asimilar con mucha más realidad nuestra intención de “encarnar” y manifestarnos bajo esta realidad física y nuestro vehículo para hacerlo. En estos momentos en lo que todo parece complicarse a nivel global y ecológico es un momento en el que muchas personas verán derrumbarse esa efímera realidad, ya nada halagüeña. Por ello, es interesante adelantarnos y soltar todo eso que realmente no somos desnudándonos de todo el aprendizaje para vivir desde el ser que sí somos y no vernos condicionado por el derrumbe de lo efímero. ¿Realmente nos satisface nuestro personaje adquirido? ¿Es eso estar vivo? ¿No estaremos inconscientemente intentando soltar lo que no somos? Soltando lo que no somos podemos actuar de acuerdo a lo que somos, el lugar desde el que nuestra acción es consciente y poderosa. Es lógico y se entiende que si hacemos algo desde lo que no somos carecemos de credibilidad, sobre todo para uno mismo. Esa es la calidad de vida que podemos darnos, disfrutar de no ser. Podemos dejar a un lado todos los roles y tener una vida basada en lo real. Lo real es nuestro interior, al igual que en el otro. Nuestro interior encuentra a su ser interior, la fuente de ser. Quien sufre por desamor es nuestro interior. Quien no lograr sentir amor es nuestro interior. Quien puede encontrar la fuente y el amor mismo, es nuestro interior. La Paz se vive en el interior. Quien anhela el Amor, es nuestro interior y en base a creerse necesitar ser correspondido asume cualquier daño, incluso a padecer una muerte del alma por amor. Entrando dentro de nuestro interior que anhela amor, podemos percibir que el Amor somos nosotros mismos. Tenemos la capacidad de entrar en ese ser interior y gracias a nuestra apertura y colaboración podemos abrirnos a sanar el dolor de nuestro ser. A todos nos sostiene el Amor. Podemos abrirnos a ese Amor para recuperar nuestra verdadera identidad, el Amor. Podemos abrirnos a sanar, a llenarnos de lo que somos, a reflejar y sostenernos en ese Amor que nos colma y sana. Realizar este milagro en uno mismo y unirnos a otros seres que entren en ese proceso puede ser sin duda lo que inicia una edad magnífica también en la vida humana, aun siendo efímera. Es el momento de que conscientemente decidamos participar en este proceso. El conocimiento de lo separado termina inevitablemente en el momento en que nos volvamos hacia el Amor. El conocimiento es necesario para conocer lo separado. La realidad del alejarse, de la materia y la individualidad. Solo sirve mientras estamos inmersos en ella e inevitablemente nos llevará de vuelta en su momento a la Unidad donde no hay nada que conocer, únicamente Ser. Podemos estar aquí y a la vez en el mundo real del Ser, ya que lo separado no es un límite para el Uno. Somos toda la Tierra, toda la humanidad.
Vivir de verdad
14-01-2023
Vivir de verdad
Vivir de Verdad Desde el interior hay resonancia. Podríamos estar en esta reflexión resonando sin palabras desde el silencio y la presencia interior. Si mantenemos ese contacto interior con atención también podemos seguir resonando con el interior del otro en el día a día. ¿Qué consideramos que es vivir? Intentamos vivir la vida conscientemente pero la mayoría de las veces estamos inmersos en los procesos emocionales, de subsistencia, o de competitividad. Cuando interiorizamos lo que buscamos realmente es vivir de verdad. ¿Qué es la vida, tener experiencias o darnos cuenta de que realmente estamos vivos y somos reales? ¿Son las experiencias lo que me permiten sentirme vivo o es precisamente lo que me aleja de ello? Las experiencias emocionantes nos embelesas y nos hacen sentirnos vivos, pero pasan igualmente y quedan archivadas en la biblioteca del pasado. ¿Realmente hemos estado vivos mientras todo pasa y nos absorbe? ¿No hay siempre una emoción de que llegue, un disfrute y la frustración de que pase? ¿No termina por cansarnos la experiencia para ir aumentando su intensidad para sostener el interés y el ánimo? Si creemos que somos la experiencia estamos abocados a experimentar el fin. Cuando sabemos que no somos la experiencia podemos darnos la oportunidad de reconocer lo real en uno mismo. ¿Qué es vivir de verdad? Ha de ser al margen de todo lo que ocurre, sin espacio ni tiempo. Ahora que estanos interiorizados no está pasando nada y a la vez nos sentimos vivos de verdad. Cuando no estamos prestando atención a todo lo efímero de la experiencia humana y sí a nuestro sentir interior es cuando realmente somos lo que somos y podemos vivir, incluso la vida humana, desde la verdad de ser de forma incondicional. Lo que nos va a ayudar a vivir de verdad es dejar a un lado todo el pasado y darnos la libertad de ser. Todos vivimos embelesados con las experiencias externas compartidas y cooperantes lo que nos aleja de la posibilidad de ser conscientes de ser y vivir sintiéndonos unos a otros como seres profundos y reales. Lo que somos realmente no tiene que ver nada con lo que vivamos como humanos, es un estado interior consciente o embelesado con lo efímero. Para tener una vida real hemos de buscarla en nosotros mismos en nuestras interiorizaciones y luego podemos ir al encuentro de el otro milagro de ser viviendo como humano para compartir nuestra verdad. Desde el interior existe una forma diferente de percibir y lo que percibe es la realidad de nuestro interior y la realidad del interior de los demás, de manera que se establece una nueva forma de contactar, que en apariencia se reviste de silencio. Nuestro cuerpo se convierte en un dentro todo. Nos queda desarrollar la destreza de vivir como seres humanos desde la realidad interior sin embelesarnos con lo que no somos y dejaremos pronto. No se trata de intelectualizar lo dicho, sino de vivirlo verdaderamente. Entrar en el hogar interior y compartirnos incondicionalmente sin necesidad de cambiar nada. Lo que se hace en el interior se hace en el exterior.
Anhelo amor porque soy amor
14-01-2023
Anhelo amor porque soy amor
Anhelo amor porque soy amor Cuando queremos ser, sin duda buscamos la libertad para ser. El lugar idóneo siempre será nuestro interior, donde podemos ser incondicionalmente. Desde el interior podemos conectar todos los recuerdos como en un bloque. Todos los recuerdos son como na biblioteca que se va acumulando. Cada experiencia es como un libro en la biblioteca en el que podemos recordar y revivir cada una de ellas. En nuestro interior somos un yo profundo separado que accedemos a experimentar las experiencias que se van acumulando. Todo lo que hacemos y experimentamos responde a nuestro anhelo de amor y bienestar. Lo que uno es, es el intento de encontrar lo que añoramos y a pesar de todo lo vivido seguimos en el intento. Todas las experiencias ya han pasado pero permanece el intento de ser y alcanzar. Cuando llego a plantearme ¿qué he obtenido de lo anhelado? y ¿qué permanece de todo ello? Es posible que nos preguntemos ¿para qué hemos vivido? Aunque todo haya pasado permanece el que lo experimenta y sigue anhelando. El que tiene esa experiencia y se cuestiona es nuestro yo profundo. Si el anhelo se sostiene por sí mismo después de todo, quiere decir que eso que anhelo soy yo mismo, pues permanece incondicionalmente cuando todo termine. Si sé que todo termina, puedo disfrutar de lo que soy sin hacerme depender de que ocurra lo efímero. Practicar estar con uno mismo, entonces, es realmente interesante. El origen de lo que anhelo está en mí mismo. Puedo comprobar el lugar desde donde nace el anhelo de amor y reconoceré que es la propia fuente del amor en uno mismo. No necesitamos buscar lo que somos a través de un intermediario material y externo tan limitado. La manera de permanecer en ese fluir desde el interior es estar conscientes de ese mismo fluir cuando dejamos que fluya. En ese proceso o estado puedo entender claramente el motivo y la causa de todo lo que he padecido mientras buscaba eso que ya tenía y era. La receptividad del amor no ha de estar afuera, sino ha de estar hacia dentro.
Liberarnos de los pensamientos
14-01-2023
Liberarnos de los pensamientos
Liberarnos de los pensamientos Ocurra lo que ocurra en lo humano, lo único estable y seguro es nuestro espacio interior. “No puedo parar de pensar”. Se establece una batalla entre pensamientos. No tiene sentido parar el pensamiento en base al pensamiento. De ello se deduce que hemos de basarnos en algo que no es pensar. Si pensamos en la necesidad de no pensar, es por que lo vemos como un enemigo, cuando el pensar debería ser una expresión de nuestro interior. Los pensamientos tienen fuerza porque nuestra identidad está establecida en un pensamiento y pensamos que eso es nuestro personaje o ego. Luego parece lógico que no queramos dejar de pensar desde lo que pensamos que somos o no sabríamos ser nada. Parece que esto último nos aterra. El primer paso para poner orden es darnos cuenta de quién es el que sostiene el pensamiento. Nuestra consciencia vacía sabe que existe, lo siente, y al no saber ver una forma en la que nos definamos, la adoptamos y generamos una idea de ser un ser humano. Esa situación requiere sostener la idea de ser un ser humano pensando de ese modo y a su vez estableciendo relaciones basadas en pensamientos. De ese modo nuestra mente es una red densa de pensamientos descontrolados que realmente nos atrapan. El simple hecho de aceptar no ser nada, ya relaja nuestra mente y deja de sostenerse nuestra consciencia en el pensamiento. Nuestra identidad se construye como una identidad pensada, que a su vez desaparece. Nuestra conciencia de ser interior traslada la atención en reconocerse lo que aprende y piensa, creando su dependencia del pensar. Para vivir desde el pensamiento se utilizan pensamientos. De esa forma, pensamos que vivimos, pensamos que tenemos riqueza, pensamos que debemos estar felices o infelices y así un sin fin de pensares. Cuando nuestro cuerpo termina aun podemos seguir pensando que somos hasta que finalmente nos demos cuenta de que no somos nada de lo que henos pensado desde que nos hacemos humanos al nacer. Es interesante reconocer que nuestra consciencia interior se traslada al pensar en lo que consideramos normal y vida, mientras que aunque no nos demos cuenta nuestra realidad permanece oculta entre los disfraces y capas de los pensamientos asumidos. Se trata de ser, más que de pensar que soy. El pensamiento es una herramienta para conocernos cuando hemos olvidado lo que somos y a su vez el gran impedimento. Cuando nos cansemos de sostener pensamientos nos separaremos de ellos y escucharemos a nuestra propia consciencia interior tal cual. Uno llega al centro cuando no hago nada. Hacer algo implica separarse del centro, ya que el centro ya es. Desde ese centro que es, podemos manifestarnos en actos y pensamientos para contactar con lo individual del otro, pero ya únicamente se hará bajo la dirección de el centro donde habitamos. Es indiferente la imagen que demos a los demás y nos vean como el que piensa o hace, ya que seguiremos siendo sin pensar ni representados en el hacer.
Comprender el camino interior
12-01-2023
Comprender el camino interior
Comprender el camino interior Aquellos que tenemos numerosas experiencias en actividades de búsqueda de la “realidad espiritual” durante años, podemos sacar conclusiones de nuestro avance real en el sentido de encontrar nuestra verdad. Siguen apareciendo infinidad de movimiento, técnicas y personas que nos muestran el camino. Podríamos estar toda la vida persiguiendo señuelos intentando alcanzar un atisbo de verdad. Mi labor en este canal puede ser otro señuelo que despiste o distraiga tu atención durante un tiempo y no haber logrado ningún objetivo. Personalmente siempre he tenido la tendencia a prestar atención únicamente a la experiencia directa y mi propio camino. Siempre me he preguntado porqué siempre rechazo libros, enseñanzas, maestros y demás elementos externos. ¿Por qué tengo tanta necesidad de preservar mi interior aunque no encuentre nada en él? Las diversas experiencias que nos ofrece la vida pueden ser muy estimulantes y sin duda han de tener su utilidad. Sin embargo, para recorrer el camino interior todo ello es una imitación, una distracción y un dejar de vivir lo real del proceso. Todo lo exterior a mi propia consciencia, películas, libros, ideologías, enseñanzas son exteriores a mi, es decir, son conocimientos y experiencias efímeras. La esencia permanece vacía y no necesita llenarse. ¿Por qué el interior ha de definirse cuando no se puede definir? Percibir la Verdad no necesita de ningún intermediario, ha de bastar estar en la presencia que se sostiene en el centro del existir. Todo lo que generamos en nuestra mente, incluso al contemplar la Verdad, lo hacemos alejados de ella, de nuestra realidad interior, y por ello es efímero y fantasioso. Nunca podrá satisfacer plenamente lo que no puede ser. Es el motivo de que nos cansemos y tengamos la necesidad de buscar nuevas experiencias, sensaciones, conocimientos y prácticas, de una a otra hasta que llega nuestro fin aquí. “Me quedo con mi nada, que sé que es real”. Amo ese vacío, el lugar donde puedo contactar con la Verdad. Es espacio interior existe ignorante de la Verdad, para dar lugar a la experiencia de separación y a la posibilidad de disponer de libre albedrío sostenido en el olvido para poder alejarnos y acercarnos de la Verdad, aunque realmente nunca saldremos de ella. La Nueva Humanidad aludida no se basa en fantasías, sino viviendo desde lo real interior y decidiendo estar presentes en esta realidad solidificada, separada. No necesitamos para ello almacenar más experiencias ni ser estimulados por lo exterior, sino sostener la realidad de lo que descubrimos en el vacío interior que es el ser que existe incondicionalmente y vivir desde él aquí. Las riquezas aprendidas en esta realidad física por muy elevadas que sean no tienen ningún valor en el mundo unificado del Ser, porque nada existe fuera de él, como para que pueda sostenerse el conocimiento del mundo separado. Aferrarse a los logros materiales o intelectuales es absolutamente inútil y solo sirve para la evolución humana y nada para el camino interior. La finalidad de esta experiencia humana no es atesorar conocimiento, sino comprender que el conocimiento solo sirve para el estado de separación que por otra parte es efímero. Tarde o temprano lo soltaremos con gusto para dejar de estar separados en una realidad que solo somos Uno. Pretendo transmitir la idea de que nos centremos en el interior y soltemos la identidad exterior y todo lo que carga, para lograr ser únicamente lo real y podamos desplegar esa realidad compartida y Una de la Nueva Humanidad. Que esta generación logre despertar para que logremos equilibrar el estado natural de la Tierra y lograr regresar a una vida en armonía.
Darnos espacios para ser
12-01-2023
Darnos espacios para ser
Reconocer la necesidad de darnos espacios de desconexión con lo exterior para estar dentro nos anima a buscar esos ratos que tanto bien nos hacen. Del mismo modo que tenemos aceptado la necesidad de dedicar tiempo para alimentarnos, también sabremos lo importante que es mantener nuestra actividad de estar con nuestro interior en paz. Nuestro cuerpo y nuestro estado interior se prepara para el momento espacial de estar en el interior. En ese momento no sostendremos nada y toda nuestra atención buscará el punto de referencia interior donde descansar. En ese rato, únicamente me dedicaré tiempo a sentir mi interior. Estar donde existo. Sin más. Haya pasado lo que haya pasado esta realidad permanece y es nuestro lugar de reposo y recuperación, recuperando nuestra energía. Nos agota el dejarnos arrastrar con las energías exteriores. Nuestro interior, en el lugar de descanso, es desde puedo observar con mayor claridad cómo las cuestiones nos manejan y capturan nuestra energía, siendo víctimas de todo lo que ocurre fuera. Puedo observar mi reacción instintiva y a que estado me lleva. Veremos que las cosas nos afectan porque realmente lo permitimos. Podemos observar situaciones concretas que nos dominan y controlan y observarlo desde el estado interior y visualizar una actitud que nos permita vivir esa experiencia observándola sin ser arrastrados, ubicándonos en el estado en el que podamos hacer lo bueno para uno mismo. Repasar esas situaciones y comprobar interiormente que podemos manejarlo de un modo favorable nos puede facilitar a anticiparnos a la reacción. Necesitamos comprobar interiormente que podemos sostenernos en ese estado favorable aun recibiendo esas situaciones que nos sacaban de control. Por ello, cuanto más practiquemos y nos dediquemos tiempo en la observación de nuestras reacciones, más fácil será la anticipación y el evitar vernos arrastrados. Necesitamos reconstruirnos cada día para sostener la imagen interior de calma y paz mediante esos espacios que nos daremos. Realmente nuestra única pertenencia donde somos es nuestro espacio interior donde tenemos todo el poder de mantenernos y sostenernos.
Práctica de voz para Ser
12-01-2023
Práctica de voz para Ser
Para poder vivir la Nueva Humanidad ahora hemos de unir nuestro interior a nuestra presencia como ser humano. De alguna forma invertir el proceso producido desde nuestra infancia. Volver a nacer desde dentro, para habitar lo externo sin abandonar nuestra identidad real. Desde el interior podemos estar presentes en el límite de la forma conscientemente pero conectando la realidad interior de la otra persona. La voz es una herramienta muy poderosa para estar presentes en ella de forma consciente. Que nuestro sonido parta directamente desde el yo profundo y real. Podemos dinamizar nuestro camino interior a través de la voz, el canto, de manera que nos veamos encarnados en ese acto material. Utilizamos el medio físico como puente hacia la otra realidad de otro ser, nos abrazamos y nos miramos necesariamente mientras no recuperemos nuestra identidad interior con sus propias capacidades de estar y comunicarse con otros seres. La voz puede ser un puente sutil que nos ayudará a encaminarnos a ese contacto interior con el de otro. Acostumbrarnos a compartirnos de ese modo con la voz es sencillo y una forma de continuar presentes en la acción externa hasta que seamos capaces de sostenernos en l ávida humana. Sostener la realidad interior en nuestras comunicaciones externas con otras personas nos permitirá hablar del camino interior y no necesitaremos guardar silencio, ni nos perjudicará hablar de lo inexpresable, ya que existe ese contacto interior que garantiza el sostener la verdad en ambos. ¿Se puede compartir la experiencia del silencio mientras hablamos? El sostener la realidad del proceso interior depende de uno mismo, no de que el otro pueda escucharlo, ni de que este de acuerdo o no. Finalmente, si no compartimos lo que somos sabiendo que somos efímeros aquí, ¿qué habremos hecho por nosotros y por los demás? ¿Por qué compartir lo interior puede ser en menoscabo de la propia experiencia? Dar lo que uno tiene y hacer lo posible, es lo máximo que podemos hacer. Para las prácticas con la voz es necesario que expresemos en ella lo que somos, lo real, sin palabras, con sonidos que reflejen nuestro interior, con la idea de escuchar nuestro sonido, acogiendo nuestra esencia y estado, ya que sabemos lo que transporta, nuestro yo real. Aprendemos a vernos expresados en el exterior y sin juzgarnos nos permitimos manifestar nuestra realidad. No podemos ser si nos estamos valorando o juzgando. “Si me dejo ser, es lo que soy lo que estará presente en mi vida, el que vive”. Dar y recibir desde uno mismo, el alma se expresa y nuestro cuerpo escucha su manifestación.
Liberarnos del límite de creernos un cuerpo nos permite vivir la Nueva Humanidad
12-01-2023
Liberarnos del límite de creernos un cuerpo nos permite vivir la Nueva Humanidad
Liberarnos del límite de creernos un cuerpo nos permite vivir la Nueva Humanidad Cuando vamos descubriendo la realidad de nuestra identidad interior vamos necesitando menos constatación externa de vivir en la Nueva Humanidad, porque dispondremos de una vivencia interior más real que ninguna experiencia externa. Según nos sumamos a esa experiencia interior sin ninguna duda se mejorará la experiencia humana para todos. En nuestra mente está instalada la idea de no poder ser lo que anhelamos dada la dificultad que aparenta en la vida corporal y humana, de esa forma establecemos el límite de la experiencia interior y real. Si podemos acceder a lo que somos en el interior y permanece, reconocer la plenitud interior, podemos mantenernos como seres humanos sabiendo que únicamente somos un límite en la dimensión en la que nos expresamos mientras estamos como cuerpos y a la vez saber que esos límites no existen en la dimensión donde somos Verdad. Interiormente somos una realidad, exteriormente una apariencia de realidad. ¿Qué pasaría si dejamos de sostener esa apariencia reflejada en el límite físico y comenzamos a reconocernos como realidades interiores? ¿Sería posible entonces experimentar fácilmente esa Nueva Humanidad sin tener que esperar tanto? En nuestro interior podemos experimentar ya la Nueva Humanidad, tan simple como ser lo que somos. Entre nacimiento y muerte asumimos que somos el límite corporal y nos impedimos permanecer en lo que somos de verdad. Esto es lo que nos impide tener una vida real, sentirnos como reales, relaciones reales, contacto real. Si comenzamos a ser verdad ya estamos en la Nueva Humanidad. Si limpiamos toda nuestra mente de toda identificación efímera y buscamos lo que es en el interior, podemos experimentar esa Nueva Humanidad manifestándose también en le exterior. Cuando regresamos a lo que somos no necesitamos hacer nada, solo ser.
Reconocer lo que somos
12-01-2023
Reconocer lo que somos
Reconocer lo que somos Cuando entramos dentro es como si accediéramos a un lugar donde no hay espacio ni tiempo mientras seguimos participando de ello gracias a nuestro cuerpo. Es un privilegio poder estar en el interior sin estar sujetos a prejuicios y pensamientos, ni ninguna intención más que acercarnos a la Verdad. En nuestro interior existe una realidad permanente y estable, mientras lo exterior cambia, nuestro cuerpo. Observamos el fin de la vida en otros mientras aun permanecemos. Nosotros somos ahora y cuando otro se vaya y cuando nos vayamos nosotros. Lo seres que se fueron siguen siendo donde son, antes y después, fuera de espacio y tiempo. Aceptamos ser un cuerpo porque no podemos dejar de ser mientras lo asumimos, del mismo modo que no podemos dejar de ser cuando lo soltamos. Siempre hemos sido, asomándonos a través de un forma, antes, ahora y después. Desde lo que no podemos dejar de ser, tenemos una necesidad de manifestarnos y lo hacemos a través de lo que creemos ser y los medios disponibles en esa realidad material y corporal para establecer esa realidad y esa forma de comunicación e identificación limitados al propio medio y sus posibilidades. Es decir, aceptamos que lo real es el límite corporal, material y humano y dejamos dormida la capacidad de percibir lo real, escondido en lo que llamamos interior. El creernos el límite físico nos resta mucha capacidad de autoconocernos. Si creemos que somos algo que no somos, entenderemos por qué no sabemos qué somos. El instrumento que utilizamos para conocernos a nosotros mismos es inadecuado para conocer la verdad de lo que somos. Somos seres que no se pueden representar en lo físico. Simplemente. Si queremos encontrar lo que somos hemos de renunciar a reconocernos a través del cuerpo con todo lo que conlleva. La valoración mental sobre lo que somos nunca está sujeto a la realidad. La meditación en silencio “mental” tiene por objeto el apercibirnos de la realidad interior. Gracias a eso percibimos la relación íntima que existe entre nuestro interior y la energía que sostiene nuestro existir. En el estar en esa energía podemos preguntarla ¿por qué me sostienes? ¿Por qué estoy aquí? Se puede sostener y mantener esa conversación en base a lo real del interior. ¿Por qué esa energía se percibe como ser amado? ¿Por qué he tardado tanto tiempo en darme cuanta de ser amado? Para entender esa Verdad he de mantener ese contacto con lo que nos ama de manera que vivamos desde él y no desde el desencuentro que se produce en la vida física y limitada, la ignorancia de uno mismo. Si podemos restablecer ese contacto, ya no anhelaremos más y no nos faltará nada. Recibiremos la totalidad del Uno en nuestro interior.
El camino para Ser
03-01-2023
El camino para Ser
El camino para Ser Cuando compartimos una reflexión en estos videos, hemos de mantener nuestra atención en lo que percibimos en nuestro interior de forma directa aunque estemos prestando atención a las palabras. Uno puede escuchar como en un segundo plano, arriba en la mente, mientras seguimos con la experiencia interior. Lo contrario y negativo es mantenernos en la reflexión mental, enfocados en los pensamientos en vez de experimentar interiormente lo referenciado. Es interesante que nos observemos en esto para no caer en la forma habitual de aprender que almacena recuerdos más que vivencias del momento presente. Para mantenernos en la experiencia real hemos de soltar a cada instante lo que pasa y evitar que nuestra atención quede retenida en ello. Lo nuevo no llega casi a existir si queremos retenerlo con el pensamiento. Para vivir el presente no ha de darnos tiempo de pensar ni almacenar en la memoria, aunque lógicamente lo hagamos y recordemos. Podemos soltar la necesidad de pensar, ni entender y entrar dentro en ese lugar común, Uno, para compartir el presente. Lo que vive siempre es nuestro interior. Somos reales en nuestro interior y en él podemos encontrarnos en el momento instante presente continuo fuera del espacio y del tiempo. La reflexión y el pensamiento siempre estarán sujetos al tiempo y el espacio por lo que su estado real es efímero y desaparece, tal cual nuestros pensamientos y nuestros cuerpos. Vivimos sumergidos en identificarnos con lo que desaparece y es por ello que no nos damos crédito de realidad mientras seguimos creyendo que somos lo que muere. Para poder ser Verdad, es necesario terminar de soltar esa identidad efímera a la que hemos dado todo nuestro crédito. En nuestra expresión, en nuestras palabras, nunca seremos lo que somos, siempre es una traducción a lo material y exterior para lograr contactar con el otro. La comunicación sería mucho más simple y sencilla si permaneciéramos en lo que somos y aplicáramos la escucha de uno mismo y del otro cuando compartimos, sin analizar la forma en que se realicen, ni pasar por nuestros juicios lo que nos llega desde fuera. Podemos mantener la realidad de lo que somos incondicionalmente también en la expresión, sin reparar en las posibles interpretaciones erróneas. Quien sujeta nuestra realidad constante es uno mismo, si nos hacemos inalterables al juicio externo, propio y del otro. Hemos de renunciar a la contemplación exterior de lo que somos por muy maravilloso que pueda lucir. Siempre ese reflejo acaba por desaparecer y no hemos de perdernos en su recuerdo sino continuar sin verse fuera, siendo la propia Luz. De la misma forma, tampoco hemos de estar en lo maravilloso del otro, ya que ni él está, ni tiene sentido que estemos nosotros sino mantenernos el lo perfecto del interior. No nos ha de extrañar que todos manifestemos Luz y Amor, pero únicamente será si nos mantenemos en nuestro interior unidos a la fuente, al Uno. No ha de extrañarnos que seamos el Uno mientras lo aceptemos.